En Chihuahua y especialmente en Ciudad Juárez, los accidentes viales causados por conductores bajo el influjo del alcohol o drogas se han convertido en una crisis. Más del 30% de los accidentes en México están relacionados con el consumo de alcohol, y el estado ocupa los primeros lugares a nivel nacional en muertes y lesiones por esta causa. Tan solo en 2023, 292 personas perdieron la vida y más de 6,500 resultaron lesionadas en el estado; mientras que en Juárez, en 2024, ya se registraban decenas de accidentes con víctimas. Estas cifras reflejan una realidad alarmante: hoy, muchas de estas conductas siguen tratándose como imprudenciales, permitiendo a los responsables acceder a beneficios legales.
Ante este panorama, la iniciativa propone reformar el Código Penal del Estado para dejar de ser permisivos con quienes deciden manejar en estado de ebriedad. Se plantea eliminar beneficios legales en casos de homicidio y lesiones causados bajo estas condiciones, así como aumentar las penas de prisión. Actualmente, estas conductas pueden castigarse con penas bajas; con la reforma, el homicidio cometido en estas circunstancias podría alcanzar hasta 9 años de prisión, y las lesiones graves entre 5 y 8 años, buscando que exista una sanción proporcional al daño causado.
Además, se propone crear un apartado específico en el Código Penal para estos delitos, reconociendo su gravedad, y establecer la cancelación definitiva de la licencia de conducir para quienes incurran en estas conductas. La iniciativa tiene como objetivo claro inhibir estas prácticas, proteger la vida y la integridad de las personas, y garantizar justicia para las víctimas, dejando atrás la idea de que manejar bajo los efectos del alcohol es un error sin consecuencias.

